Mitos y verdades sobre la fertilidad: ¿En qué puedes confiar realmente?

Mitos y verdades sobre la fertilidad: ¿En qué puedes confiar realmente?

La fertilidad es un tema que despierta esperanza, ansiedad y, a menudo, confusión. En Colombia, muchas parejas que desean tener hijos se enfrentan a una avalancha de consejos de familiares, amigos o redes sociales. Sin embargo, no todo lo que se dice es cierto. En este artículo exploramos algunos de los mitos más comunes sobre la fertilidad y aclaramos qué dice realmente la ciencia.
Mito 1: Puedes quedar embarazada en cualquier momento del ciclo
Uno de los errores más frecuentes es pensar que una mujer puede quedar embarazada cualquier día de su ciclo menstrual. En realidad, solo hay un período fértil limitado, que ocurre alrededor de la ovulación, aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente periodo.
El óvulo puede ser fecundado durante unas 24 horas después de la ovulación, pero los espermatozoides pueden sobrevivir en el cuerpo femenino hasta cinco días. Por eso, las relaciones sexuales en los días previos a la ovulación también pueden resultar en embarazo. Conocer el propio ciclo o usar pruebas de ovulación puede ser de gran ayuda para quienes están intentando concebir.
Mito 2: La edad solo importa para las mujeres
Es cierto que la fertilidad femenina disminuye con la edad, especialmente después de los 35 años, pero la edad del hombre también influye. La calidad del esperma puede reducirse con el tiempo, y aumenta el riesgo de alteraciones genéticas. Esto puede afectar tanto las probabilidades de embarazo como la salud del bebé.
Aunque los hombres pueden tener hijos a edades avanzadas, las investigaciones muestran que las mejores tasas de fertilidad se dan cuando ambos miembros de la pareja son menores de 35 años. No significa que sea imposible después, pero puede requerir más tiempo o apoyo médico.
Mito 3: El estrés impide quedar embarazada
El estrés se menciona con frecuencia como causa de infertilidad. Si bien el estrés crónico y severo puede alterar el equilibrio hormonal y afectar la ovulación, no hay evidencia científica de que el estrés cotidiano por sí solo impida el embarazo.
Sin embargo, el estrés sí puede influir de manera indirecta: afecta el sueño, la energía y la relación de pareja. Por eso, buscar formas de manejarlo —como hacer ejercicio, practicar meditación o acudir a terapia— puede ser beneficioso durante el proceso.
Mito 4: Acostarse con las piernas elevadas después del sexo ayuda
Este consejo tradicional se escucha en muchos hogares, pero no tiene base científica. Los espermatozoides se mueven rápidamente hacia el útero, y la mayoría llega en cuestión de minutos. No es necesario permanecer acostada con las piernas elevadas.
Lo más importante es tener relaciones durante los días fértiles. Si quedarse recostada un rato resulta cómodo, no hay problema, pero no aumenta las probabilidades de embarazo.
Mito 5: Llevar una vida saludable garantiza la fertilidad
Una alimentación equilibrada, ejercicio regular y evitar el exceso de alcohol o tabaco son hábitos que favorecen la fertilidad, pero no la garantizan. Factores como la edad, la genética o ciertas enfermedades también influyen.
En las mujeres, tanto el bajo peso como el sobrepeso pueden alterar la ovulación. En los hombres, el consumo de tabaco, alcohol o drogas puede reducir la calidad del esperma. Adoptar un estilo de vida saludable mejora las probabilidades, pero no elimina todos los límites biológicos.
Mito 6: Si no logras un embarazo en pocos meses, hay un problema
Es normal que el embarazo no ocurra de inmediato. Incluso en parejas sanas y jóvenes, la probabilidad de concebir en un ciclo es de alrededor del 20–25 %. La mayoría logra el embarazo dentro de un año, pero en algunos casos puede tardar más sin que exista un problema médico.
Los especialistas recomiendan consultar a un médico si después de un año de intentos no se ha logrado el embarazo, o después de seis meses si la mujer tiene más de 35 años. Una evaluación de fertilidad puede identificar causas tratables o guiar el siguiente paso.
Mito 7: Los tratamientos de fertilidad siempre funcionan
Los tratamientos de fertilidad, como la fecundación in vitro (FIV), pueden ser una gran ayuda, pero no garantizan el éxito. Las tasas de embarazo dependen de la edad, la causa de la infertilidad y el tipo de tratamiento. En mujeres menores de 35 años, la probabilidad de embarazo por intento de FIV suele ser del 30–40 %, y disminuye con la edad.
Por eso es importante tener expectativas realistas y recibir asesoría médica adecuada. Algunas parejas necesitan varios intentos, y otras combinan el tratamiento con cambios en el estilo de vida o terapias complementarias, aunque su eficacia no siempre está comprobada.
Navegando entre mitos y realidades
La fertilidad es un proceso complejo donde intervienen la biología, la salud emocional y los hábitos de vida. Los mitos surgen porque buscamos explicaciones y control en un tema que puede ser incierto. La mejor estrategia es informarse con fuentes confiables, hablar abiertamente con el médico y recordar que cada historia es única.
Distinguir entre mito y realidad no garantiza un embarazo inmediato, pero sí ayuda a tomar decisiones más informadas, reducir la ansiedad y vivir el proceso con mayor serenidad.










